El medio ambiente mejora nuestro bienestar

Actualmente, la investigación médica de los efectos para la salud de la relación entre el ser humano y el medio ambiente, está centrada en el estudio de las exposiciones a agentes físicos, químicos o biológicos con efectos perjudiciales. De este modo, se ha dejado de lado el estudio de los efectos positivos de ciertas exposiciones ambientales, aunque hay que reconocer que la investigación en el campo de la psicología es algo más amplia en este sentido.
La literatura habla de cinco mecanismos por los que la exposición al medio ambiente natural es beneficiosa para la salud:

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  • Mejora de las habilidades de comunicación personal y social. 
  • Mejora de la salud física. 
  • Mejora de la salud mental y espiritual.
  • Mayor capacidad de autocontrol y aumento de la percepción de bienestar.

Estos efectos directos se han establecido mediante el estudio de la relación del ser humano con cuatro dimensiones del entorno: el contacto con las plantas, con los animales, la observación de paisajes naturales y las vivencias en el entorno natural.

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  • Relación con las plantas: Es evidente que las personas se sienten bien en presencia de plantas más allá de preferencias estéticas; así, la presencia de plantas en las oficinas tiene un efecto relajante sobre los trabajadores. Además, el contacto con el mundo vegetal y su cuidado tiene un papel importante en la salud mental, como se ha comprobado en terapias basadas en la jardinería y la horticultura de programas con enfermos mentales, presos, ancianos y ni ños con necesidades de educación especial. Por otro lado, parece que algunos pacientes ingresados en centros sanitarios relacionan el contacto con las zonas ajardinadas con la más rápida recuperación de su enfermedad. 
  • Relación con los animales: Los animales siempre han jugado un papel crucial en la vida del ser humano. Actualmente, existen evidencias sobre numerosos efectos beneficiosos para la salud física y mental de la convivencia con mascotas, especialmente con perros. Podemos destacar un mejor estado de los factores de riesgo para enfermedad cardiovascular -como menor presión arterial, valores de colesterol y de triglicéridos- en personas que tienen mascotas, sin tener relación estos efectos con factores confusores como el nivel de ejercicio físico (pasear al perro, por ejemplo). Otros efectos beneficiosos comprobados son un el mayor control del estrés de las personas que tienen contacto con animales, la utilidad de terapias con animales en tratamientos de enfermedades psiquiátricas y la capacidad relajante que tiene, por ejemplo, la observación de acuarios antes de una intervención quirúrgica. 
  • Observación paisajística: Se han encontrado patrones de preferencia hacia determinados entornos naturales relacionados con motivos evolutivos más que estéticos. Así, parece que los paisajes abiertos, con árboles y agua, transmiten mayor confianza y relajación probablemente por a la mayor posibilidad de obtención de cobijo y alimento. En diversos estudios se observó relación con un mejor estado de salud de personas institucionalizadas (presos por ejemplo) y trabajadores de oficinas que tenían posibilidad de observar árboles por sus ventanas, así como menores índices de estancia hospitalaria en pacientes con vistas a las zonas ajardinadas de los hospitales. 
  • Experiencias en la naturaleza: Los efectos beneficiosos de las vivencias directas en entornos naturales son más difíciles de interpretar debido a la relación que suelen tener con la sensación vacacional y de ocio. A pesar de esto, las terapias basadas en el contacto con la naturaleza son muy frecuentes con pacientes psiquiátricos, enfermos de cáncer, personas con adicciones, adolescentes con problemas de integración... por sus aparentes efectos en el aumento de la autoestima y la mejora de las relaciones sociales, entre otros.

Otro enorme beneficio que aporta la naturaleza al mundo de la salud y que no debemos olvidar es el gran número de fármacos que son derivados de plantas y animales. Todos estos beneficios deberían favorecer el compromiso de los profesionales sanitarios con la preservación de la biodiversidad y del medio ambiente. También es fundamental para el aprovechamiento de tales efectos beneficiosos, la colaboración interdisciplinar entre los profesionales de la salud ambiental y los responsables del diseño y gestión de los espacios naturales y las áreas verdes urbanas, así como la realización de un mayor esfuerzo investigador es este área.

Amai Varela
Médica del hospital universitario La Paz

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